JUEVES: Una semana en la vida de un TOMADOR DE DECISIONES

Llegó puntual al desayuno, pero cayó en cuenta que Diego no vendría ¿Cómo sabría con quién dirigirse?

“Sr. Justino, por favor vaya con el capitán del lugar, él lo llevará con la persona que ya lo espera, si tiene dudas por favor no dude en llamarme”

Era Irmita por WhatsApp, si que era eficiente y Justino le dijo muchas maldiciones ayer, en fin, siguió las instrucciones

– Buen día, caballero – saludó Justino a un hombre con algunas canas en su sienes

– Usted debe ser Justino, el VP de TI del Banco, me puede llamar El Viejo Consultor, es que así me dice Diego, no me gusta mucho el mote, pero así sabrá que hablo conmigo

Luego de los temas sociales, Justino fue al grano

– ¿Es usted coach de Tecnología o algo así?

– Soy “algo así” – siguió una sonrisita molesta para Justino

– ¿Y como me puede ayudar? ¿Ha sido VP usted?

– Nunca amigo mío, mucho me temo que tampoco entiendo de tecnología

– Y entonces ¿Para que estamos aquí?

– En principio para desayunar, si me permite – llamó al mesero – ¿Le parece si desayunamos y ya con el estómago lleno platicamos? ¿Tiene usted prisa?

– Sí, solo dispongo de media hora, quiero avanzar

Algo pasó, el rostro de El Viejo Consultor se transformó, ya no era esa persona afable y un tanto infantil, su mirada ahora muy dura (le recordó a Diego) le atravesó la mente

– Justino, un VP que NO tiene tiempo, es el peor VP

– ¿Desayunamos?

– ¿Por qué es el peor VP? señor

– El Viejo Consultor, por favor, llámeme así Justino – su voz y sus maneras, ahora eran la de antes

– Muchas razones, joven amigo, pero la importante es que NO confía en su equipo, no delega ni abdica, no come ni deja comer, ¿Sabe por qué le pagan?

Y Justino dio sus explicaciones

– ¿Sabe por qué lo pueden despedir?

Justino suspiró molesto

– Lo ve joven amigo, primero debemos comer, para poder platicar ¿Desayunamos?

Al regresar, Diego pidió que pasará por su oficina, quiso sabe como le fue a Justino

“Mi equipo son personas adultas, debo tratarlos como adultos, no se trata de confiar en ellos, se trata de hacer las cosas a través de ellos, hacer que las cosas sucedan no es mi labor, ahora soy un estratega, no me pagan para que la tecnología funcione, me pagan para que la organización funcione mejor gracias a la tecnología”

Diego sonrió para sí, mientras decía

– Y solo fue un desayuno, te agendé otros tres más

– ¿Solo tres?

– No me decepciones, nadie necesita más de tres desayunos con El Viejo Consultor, Sr. VP, bueno solo sí fueras CEO