– Amigo El Viejo Consultor, me disculpo por llegar tarde
– ¡No seas optimista! – fue la respuesta
-¿Disculpa? – con las prisas, sudando por la tardanza, no estaba muy perceptivo
– ¡No seas optimista! – una nota de reproche mas acentuado
– Sí, entiendo que eres muy puntual, amigo, pero de verdad. Había tráfico en …
Le detuvo con un ademán de su mano derecha
“𝗦𝗶 𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗼𝗽𝘁𝗶𝗺𝗶𝘀𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗶𝘁𝗮, 𝗮𝘀𝘂𝗺𝗲𝘀 𝗯𝘂𝗲𝗻𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗻𝗼 𝘁𝗼𝗺𝗮𝘀 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗮𝘂𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀”
– ¿Aplicaría ese mismo consejo, para ser CEO de la Fintech que estamos por construir?
Una sonrisa complacida, fue la respuesta, era un joven inteligente
– Te ahorrará problemas y algunos dolores de cabeza, sin duda joven amigo