El miércoles por la tarde, estaba caminando por la avenida Reforma en CDMX, estos días son raros, le dio por llover y me tuve que resguardar en una cafetería.
¡Qué sorpresa tan grande tuve!
Justino estaba en esa cafetería, largo tiempo tenía sin hablar con él, de no saber nada de su vida, como que se desapareció del mapa.
Lo mágico de los grandes amigos, es que te reconoces en pocos minutos y nos pusimos al día.
Ahora es CEO de una SOFOM, le ha gustado este mundo de las microfinanzas, ya lleva casi un año con la responsabilidad, me compartió varios temas, desde que esta SOFOM tiene varios años operando, de la cultura ahora con un equipo pequeño pero muy leal y trabajador, de personas que tienen muchos años repitiendo año con año lo mismo, hasta los retos de modernizarse, la competencia, aspiraciones, el core de crédito, cobranza, fondeo, y otras cosas.
“La SOFOM viaja en el negocio, pero sin tecnología solo llegará donde no quiere, suspirando por sus anhelos”
Estuvimos platicando hasta que casi nos corrieron, cerraron la cafetería cerca de las diez de la noche, nos despedimos y mientras nos cobraban agregó.
“Primero el negocio, después la tecnología. Porque la tecnología no es la pastilla que cura a una SOFOM… es el bisturí que transforma el negocio cuando llega la hora de operar”
Justino
– Debo confesarte que Justino anda muy filosófico, no entendí bien esa frase o no me hizo sentido
Todo esto suscitado por proveedores que le venden, chatbots, core de crédito de última generación y basados en componentes, Apps para economías de escala, ah y todas esas “soluciones” tienen Inteligencia Artificial – explicó Justino, mientras sonreía –
– ¿Aún haces temas para empresas de servicios financieros? – me preguntó con intenciones ocultas
– No amigo – me sonrojé, reconociendo el error de mi oferta – ahora ayudamos a entidades financieras a crecer con una base tecnológica
– ¿Pero desde que perspectiva?
– Negocios primero, luego el resto
– Platiquemos en modo profesional Héctor y, avisa en Linkedin que he regresado, amigo
Nos despedimos, te platicaré algo que me hizo explotar la cabeza, pero será para la siguiente, nos seguimos leyendo