La historia de una vida

Estás esperando con paciencia; día tras día, mes a mes, año tras año, se acumulan y apenas los notas.

Tu mente siempre divaga, crees en la mejora continua con fe ciega; así llegará ese ascenso que esperas día tras día.

Un día, mejoras un proceso de alta de nuevos productos en la banca empresarial, pasas de tres semanas a treinta minutos; tu jefe solo dice: ¡El código no lo ve nadie!

No te importa, sigues proponiendo, no te detiene su comentario.

Cierto día, esa misma banca empresarial hace un SPEI dos veces; la cantidad es muy grande, tiene como once números. Crees que irás a la cárcel por ese error.

Se arregla, tuviste suerte ese día; la empresa era la misma en ambos bancos, solo perdieron un poco de la posición por inversión “overnigth” dicen. No entiendes nada, sigues pensando en tu falla

Viene la expansión en otros países; tú haces un proceso para integrar canales digitales en un nuevo país de un mes y medio, lo pasas a una semana, ¡Otro triunfo!

Cierto día, cometes un error garrafal: borras información importante de una base de datos de producción. ¡Es el fin de tu carrera! 

Pero no, tu jefe te respalda, no hay consecuencias, ni siquiera un regaño, ni una llamada de atención, nada … sigues vivo

Llegas cierta tarde a una reunión con directores importantes; quieren una banca móvil, ya tienen los diseños solo “les falta comunicarse al core financiero“, levantas las cejas, les dices con voz temblorosa

¡Ya lo tengo hecho!

Te preguntan ¿Cómo lo has hecho? Puse un filtro a todo el portal web, y al interceptar peticiones, puse una salida en otro formato para aplicaciones móviles.

Expusiste poco más de trescientas funcionalidades en mes y medio, con un costo ridículo; eso mismo llevó tres años construirlo y lo has reutilizado. Y fue la base por muchos años de la banca móvil.

Pero tu actitud es pésima, eres un crack tecnológico pero dejas mucho que desear en tu actitud, no te importa, te sientes indispensable, claro, indispensable.

Un día, el CIO te llama: ¡Te despide!

Te vas, vives el duelo un tiempo, luego la vida te reconstruye, ahora escribes libros, das conferencias, algo aprendiste de la actitud, fundaste Beernnovation y escribes estas líneas para tu libro.

Ahora no eres mejor, pero eres mejorable y ejecutas de ese modo, ahora eres más feliz, te diviertes, sueñas y vives día a día, no solo los ves transcurrir.