¿Y si esa frase fuera la llave del éxito?
Justino me invitó a comer, quería platicar con alguien, luego de su incorporación en una empresa de microfinanzas, en mi pobre entender, asumí que era un retroceso en su carrera profesional, de un NeoBank como BancoT … me sonaba no muy bueno
¡Estaba equivocado!, te adelanto
¡No tenemos prisa!
Esa fue la lección que me compartió, esta microfinanciera tiene éxito digamos relativo, sigue vigente, no hacen mucho ruido, es un buen modelo de negocio, tiene sus destellos pero se mantiene a pesar de los idas y venidas de Fintech, tendencias, regulación, inseguridad digital y un largo etc.
Me comentó algo de ciberseguridad, pero creo que no lo puedo platicar, está muy interesante.
No tenemos prisa: El chairman le dijo tal cosa al día uno, y tú tampoco debes tenerla, entiendo que vienes de un NeoBank pero este negocio es sin prisa, con paso firme, decisiones pensadas a conciencia.
¿No tener prisa? en una era digital, me sonaba contraproducente, hasta que Justino, con paciencia me dijo.
– Si tienes prisa, entonces debes responder una pregunta – y guardó silencio, mientras degustaba su café
Yo esperé, y esperé, luego de tormentosos segundos, en su actitud no parecía que me fuera decir la pregunta
-¿Qué pregunta amigo?, me tienes en ascuas
– Lo sé, te acostumbraste a tener prisa ¿Recuerdas que me dijiste cuándo llegaste a la ciudad de México?, eras joven entonces Héctor
Y el golpe llegó brutal en mis recuerdos, enmudecí, bueno no, calle mis pensamientos nada mas
¡Toda la gente tiene prisa, aunque sea domingo!, todos corren y … no saben a donde
-La pregunta es amigo: ¿Hacia donde vas con tanta prisa que no puede esperar?