“Saber mucho no te prepara para decidir cuando todos te miran.”
Así empezó el primer mes de Iván como CEO de una SOFIPO, venía del marketing, pero no del marketing superficial, sabía mucho de tecnología, tenía una maestría en negocios y llevaba años estudiando Open Banking antes de que fuera tendencia.
Ideas le sobraba y visión también.
Lo que no esperaba era el peso del día a día.
—“¿Por qué este crédito tarda tanto?”
—“¿Por qué el mismo cliente recibe respuestas distintas?”
—“¿Por qué dependemos de personas y no de procesos?”
Tal vez tú también has estado ahí, con claridad en la cabeza y fricción en la operación, Iván lo entendió rápido: Una financiera no se dirige con ideas brillantes, se sostiene con procesos que se repiten sin romperse.
Open banking lo emocionaba, APIs, datos, nuevos modelos, pero sin procesos claros, la tecnología solo aceleraba el desorden. En una sesión dijo algo que todavía resuena:
—“No quiero una empresa que funcione porque hay héroes. Quiero una que funcione porque el proceso aguanta.”
Ahí cambió su forma de liderar, dejó de preguntar qué innovación lanzamos y empezó a preguntar qué proceso duele todos los días.
Paso a paso, estandarizaron lo básico: Originación, Validación, Cobranza, Servicio.
No para matar la innovación, sino para que no dependiera del azar.
Si hoy diriges una financiera, sabes que la verdadera presión no viene de la visión, viene de que mañana todo vuelva a funcionar.
Iván sigue muy interesado en Open Banking 🙃 , pero ahora lo ve distinto:
—“La innovación no es conectar APIs, es lograr que cada cliente viva la misma buena experiencia, todos los días.”
“La estrategia inspira, pero son los procesos repetibles los que pagan la nómina.”
“Pensar es cómodo, Operar expone, por eso muchos se llaman líderes… y pocos entregan resultados”