Agradecimiento profundo

Ser agradecido, es una de esas cosas que estoy empezando a practicar.

La persona de la imagen, es Rodolfo Morales (q.e.p.d.), muralista Oaxaqueño y oriundo de Ocotlán de Morelos, para más detalles a dos cuadras de la casa donde nací.

Tenía 15 años, caminaba por la calle y encontré a mi gran amigo Hilem Pérez (q.e.p.d.) con una caja azul en el brazo

– ¿A dónde vas? – le pregunté

– Voy a la biblioteca de Rodolfo Morales, para aprender computación

Hilem se hizo Doctor y falleció en pandemia ayudando a otros.

Imagina esto, en mi pueblo hace muchos años, el muralista puso su casa a disposición del pueblo, daban talleres de ajedrez y tenía una gran biblioteca, donde estaban unas 5 computadoras

Mi amigo llevaba unos discos Verbatim, me invito a clases gratis y, desde esa tarde me enamoré de la programación, nos enseñaron GWBasic lo recuerdo bien, mi primer tarea fue:

“Siéntate y teclea esto en pantalla”

Nunca había estado frente a una cosa de esas, no sabía ni por donde empezar, fue mi primera y gran lección

“La informática es investigación constante”

Luego de varios días, mi primer programa se ejecutó … y un mundo de posibilidades frente a mis ojos.

Don Rodolfo Morales, donde quiere que esté, muchas gracias por esa biblioteca, por esas viejas computadoras, por el maestro que nos puso desde la Ciudad de México hasta nuestro pueblo, gracias por tanto, y por ese amor que nació por la informática.

¿Tú, tienes alguien a quién agradecer tu camino profesional?