La teoría del ayudante y el regreso al caos

El reloj marcaba que ya habían pasado las once la noche, una mujer no paraba de verlo en una sala con poca iluminación, el enorme televisor transmitía una serie en Netflix, pero nadie le atendía.

La mujer se dirigió a la ventana por enésima vez, ninguna luz que le diera un atisbo para calmar su desesperanza tomó una vez más desesperada el celular, busco un nombre, pero se arrepintió, no me gusta presionarlo – pensó – pasaron veinte minutos que parecían una eternidad, enfadada marcó.

– Hola amor – respondió Justino – estoy a dos cuadras de la casa – ella suspiró aliviada

Con esta noche, ya eran muchas las que el CEO llegaba tarde, algo inusual en él, a su esposa le preocupaba tal comportamiento, andaba malhumorado y preocupado, dormía mal Justino, no era para menos y bien justificada la preocupación.

– Vanesa, amor – llamó Justino, ella como saludo lo recibió con un gran abrazo y un beso –

Justino se sintió ambivalente, feliz como nunca, para pasar a estar preocupado por llegar tarde, tendría que confesar, Vanesa su esposa lo sabía.

Ante una tasa de té caliente, ya en pijama con las piernas cruzadas y Vanesa atenta, Justino le dijo la razón de llegar tarde, sus preocupaciones, esa catarsis la necesitaba, una mujer inteligente como su esposa, lo sabía bien de cierto.

En resumen, le dijo los temas que lo agobiaban, desde como constituir la empresa, las finanzas, las inversiones, los productos, el talento y una serie de actividades, que cuándo llegaban a un límite encontraban otra frontera, que es la que le taladraba el cerebro por las noches:

¿Funcionará?

La simple pregunta hizo que intentara ponerse de pie, ella con suavidad no se lo permitió

– Vanesa, por favor – urgió el malhumorado Justino a su esposa –

– ¡Necesitas ayuda Justino! – ordenó la mujer

Justino suspiro he hizo un par de muecas, que pocos segundos en total complicidad con su esposa, terminó riendo por su actitud infantil

– ¿Qué propones, amor? – suavizando su tono, quiso otro punto de vista del amor de su vida

– ¿Conoces la teoría del ayudante?

– No, ¿Eso que es?

Vanesa le explicó que la teoría del ayudante fue descrita por Frank Riessman en 1965, un artículo publicado en la revista Social Work. El principio sugiere que cuando un individuo (el “ayudante”) brinda asistencia a otra persona, el ayudante puede beneficiarse.

“Uso de personas con un problema para ayudar a otras personas, que tienen el mismo problema en forma más grave” – Frank Riessman

– Pero eso suena incongruente ¿Cómo voy a pensar siquiera en ayudar a alguien más, si no puedo con mis propios problemas? – objetó el CEO

Vanesa le conocía bien, lo dejó pensar en el concepto, luego de un momento Justino le comentó algo que le era familiar.

En desarrollo de software, tenemos algo que se llama Extreme Programming (XP) formulada por Kent Beck, es una manera de gestión ágil orientada al mercado, entre sus muchas cosas interesantes tiene algo que es peculiar “Programación en pares”

– ¿Dos programadores pueden trabajar sobre lo mismo? – quiso saber Vanesa

– Sí, es la idea en efecto, la base es que mientras uno escribe el código el otro revisa la calidad de este, al mismo tiempo

– Interesante idea – expresó la esposa de Justino

Y Justino le comentó que él de manera personal, sí le veía un beneficio importante a realizarlo de este modo, entonces haciendo un símil con la idea del ayudante, puede ser algo similar

– Sí, coincido – dijo Vanesa

– Lo pensaré amor, ahora estoy muy cansado ¿Podemos ir a dormir?, por favor, el té me ayudó mucho – Vanesa sabía por experiencia de los años que, ante tal situación, Justino quería decir que necesitaba espacio para reflexionar el asunto y actuar en consecuencia, le veía valor, pero no podía hacer nada en ese momento.

Pasaron varias semanas, sin que se tocara el tema, de manera paulatina los horarios de trabajo de Justino se acortaron, poco a poco empezó a llegar más temprano a casa, Vanesa sabía que algo había pasado, esa tarde de viernes Justino llegó a la hora de la comida y dijo que no volvería a la oficina, sus hijos y su esposa: ¡Celebraron por todo lo alto!

La noche de ese día, una vez que los hijos cayeron rendidos tanto jugar, Vanesa preguntó muy casual:

– ¿Cómo van los procesos de la nueva empresa?

– Busqué un ayudante para regresar al caos – tuvo como respuesta de su esposo

Y le contó que busco a quién ayudar, encontró a un amigo y …

– Espera amor – interrumpió Vanesa, pero sabes que me gustan mucho los detalles, vamos por favor ¿Cómo supiste de tu amigo? ¿Dónde lo viste? Detalles por favor ¿Sí?, como los que le narras a Héctor para las charlas con Justino

La misma semana que hablamos del tema, inicio Justino, saliendo muy tarde, tuve ganas de tomarme una cerveza, le hablé a Héctor, pero no podía ir, entonces me fui solo a un bar que está a unas cuadras de la oficina, estaba saboreando un tarro de cerveza cuándo me saludaron con mucha alegría, era Óscar, un amigo que estuvo mucho tiempo trabajando como director legal digital, para un banco importante.

Estuvimos hablando y poniéndonos al día, me comentó que había salido de ese banco hacía unos meses, que ahora estaba por emprender su propio despacho legal para apoyar en estos temas a emprendedores y el sector financiero, es un buen tipo con mucha experiencia y conocimiento.

– Llevo meses sin avanzar, Justino – casi como confesión dijo Óscar – hay tantas cosas que atender que siento que no avanzo, por eso hoy vine a tomar una cerveza, es fantástico verte bien amigo

– Si bien, siento que avanzo – le respondió Justino – me falta mucho por hacer, pero puedo compartirte lo que he hecho, quizá te sirva

Óscar, estaba desesperado esa noche, no tenía intenciones de recibir lecciones de un CEO exitoso, esas cosas eran para grandes empresas no para pequeños emprendimientos, pero bueno, para hacer conversación, vale la pena.

– Óscar ¿Puedo ser tu ayudante? – le dijo a bocajarro

– ¿Mi qué?

Le explicó lo que Vanesa le había dicho, con las ventajas que esto ofrecía ¡Nada tienes que perder!, además de la programación en parejas de XP.

– ¿Existen procesos definidos para una empresa de servicios? – quiso saber Óscar, ya muy atento –

Y ahí es donde Justino, dijo de pronto para salir del paso, que sí, que en efecto existían procesos definidos, en ese momento no tenía idea, pero era muy probable que hubiera experiencia previa

– Y te estás documentando amor – replicó su esposa – en el camino estás aprendiendo para aplicarlo tú mismo

– Por eso llego más temprano, amor – y ella celebró aplaudiendo –

Añadió que se encontró con Óscar luego de unos días, donde tuvo tiempo para entender los procesos, encontró un método simple:

“Para gestionar la incertidumbre, debes agregar valor día a día, el cual es tangible en resultados” – Justino

De manera conjunta, diseñador un proceso repetible para garantizar los resultados, algo que daba sentido al mismo emprendimiento de Justino, con tres bases importantes:

  • Una organización tiene niveles, es un proceso de crecimiento y debes tener paciencia actuando en consecuencia para lograr avanzar aprendiendo de cada etapa
  • El caos es necesario, los procesos establecen una guía para caminar por el laberinto
  • El ayudante es la forma en que se hacen beneficios compartidos, al adquirir un compromiso fuera de tu frontera, estableces nuevas zonas a explorar en favor de ambas partes (y aplica para una carrera en una organización, o la marca personal, entre otras cosas)

– ¿Sabes que Óscar preguntó, si coach era lo mismo que ayudante amor? – compartió Justino con Vanesa

– ¿Y qué respondiste, mi vida?

En mi entender – dijo Justino – un coach es una guía que brinda apoyo dando fe del avance, estableciendo un compromiso de crecimiento basado en la mentoría

– ¿Y un ayudante?

Es alguien que “solo está ahí”, cuándo lo necesites para compartir contigo, las experiencias de vida que ha tenido no tienen ninguna obligación de darte un camino, ni una luz, ni es responsable de algo que solo tú lo eres …

– ¿Qué es? – preguntó la mujer

– Tu avance, por supuesto – respondió Justino –

Y es dónde suma más que un coach, lo liberas de la responsabilidad de ser un ejemplo, de validar lo que dice en todo momento, esa libertad permite la mutua experimentación y apoyo, se torna valioso cuándo se necesita, al ser directo y muy práctico.

Vanesa besó a su marido, le abrazo y al oído le dijo que estaba muy orgullosa de él.

Justino dio gracias, por la felicidad que ahora el embargaba, tenía un camino por donde avanzar, un lienzo para pintar no sabía qué, pero contaba con los elementos, que reducían en forma drástica su propia incertidumbre.

Autor: Héctor Ortega

Muchas gracias por leerme

Héctor Ortega

Laboró durante 10 años para una entidad financiera, como responsable de Banca Electrónica de 6 países, en 2014 fundó Hypertech una empresa dedicada a canales digitales para el sector financiero.
Fundador de Beernnovation: Una comunidad del sector financiero con más de 500 miembros para divulgación, podcast y la revista llamada Be Innovation

Y autor de los libros: “CEO de un NeoBank ¿Ahora que hago?” y “Una serie de preguntas incómodas” disponibles en Amazon

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