Soy alguien que provee servicios, es natural que el 80% de mi tiempo: ¡Me pidan cosas!
Pero solo se valora en ese 20%, cuando yo pido servicios, y me encuentro con esto:
Historia corta:
Un contrato que me urge, pasó una semana, se suponía estaría listo, la semana terminó y me dicen:
- ¡Ups, se nos traspapelo!
Bueno, conservo la calma ¿Y cuándo estaría?
- Otra semana
Pasó otra semana
- ¿Ya está, el contrato?
Y me dan las actividades, no soluciones
- Qué si está con fulanito
- Qué si luego va en camino
- Qué llega tal día a tal hora
- Qué “alguien” lo hizo mal y ahora no lo tienen
¿Y me pregunto?
Como consumidores: ¡Me importa un cacahuate, los pasos, quiero un contrato! para poder avanzar con un proyecto (JTBD)
Ahora lo tengo más claro, que nunca, el servicio al cliente, es la llave que abre o cierra todas las puertas